El movimiento de los órganos incluye motricidad, movilidad y motilidad. La motricidad es el movimiento secundario de los órganos por acciones del aparato locomotor, impactando su estructura y función. La movilidad se refiere al desplazamiento de un órgano en relación con estructuras cercanas, influenciada por procesos como el movimiento respiratorio y peristaltismo. La motilidad es el movimiento inherente al órgano, vinculado al MRP o a movimientos embrionarios. Pérdidas en estos tipos de movilidad pueden resultar en adherencias, fijaciones, prolapsos o espasmos, afectando la función orgánica.
